Místicos por Excelencia
 
Eduardo "Chacho" Coudet

Entre los mas preciados tesoros que tenemos en nuestro querido Centralito encontramos a una persona

que llego desde lejos, que vino y conoció lo que es lo grande, que se enamoro, al que cautivamos con

tanta pasión, el que se contagio de todo lo que cada día se vive en nuestra ciudad azul y amarilla y decidió por la propia voluntad que su corazón le dicto formar parte de esta historia, formar parte de toda esta locura, en fin el decidió ser grande a lo grande, y lo logró!. Se metió en cada uno de nuestros corazones haciéndolos latir cada vez mas fuerte en cada pique dentro de la cancha, haciéndonos reír en cada declaración, haciéndonos llorar con su adiós y revivir con su vuelta, por todas estas cosas gracias a

nuestro, y si que podemos llamarlo nuestro, querido EDUARDO CHACHO COUDET.
Hace ya unos cuantos años atrás, mirábamos el noticiero de cabecera de la ciudad, obvio el conducido

por un canalla y nos enterábamos que Rosario Central, el club de nuestros amores había incorporado a

un muchachito de apenas 21 años, de cuerpo no demasiado fornido, volante proveniente de Platense y

no demasiados datos mas. Nadie saltó de la emoción pero como buenos canallas que somos nos creímos

que era el mejor. El tiempo fue transcurriendo, los acontecimientos saltaban a la vista, jugaba bien el pibito!!!!. Llegó fin de año, llegó la Conmebol, momento clave que lo consagró como referente e hincha canalla. Todos sabíamos que el a pesar de su reciente incorporación ya era un canalla más, un canalla

con todas las letras, un canalla de ley.
Continuó desplegando su magia en el gigante, si habrá sido mágica esa rabona, no? Nuestro querido

Chacho fue también uno de los protagonistas del tan recordado “4 a 0 y se fueron” ese 23 de Noviembre

del 97, metió el segundo gol que nos llevó al triunfo inaudito y se dio el lujo de ver algo increíble:

la retirada de los caballeros de la vereda de enfrente, bueno caballeros es sólo una forma de decir.
Con ese partido se fue su primer gran recuerdo en nuestra institución. Al finalizar el torneo Clausura 97,

se retiró para seguir creciendo en su carrera. Fue triste pero se fue por la puerta grande como se lo

merecía y nunca pero nunca dejó de recordarle a todos que su corazón era auriazul.
Luego de su primer paso por central, jugó en San Lorenzo de Almagro (1998), River Plate (1999-2002), Celta de Vigo (2003), River Plate (2003-2004), y volvió……
Nos dio el gran gusto de regresar y hacernos vibrar otra vez con su presencia. Por fin ese retorno tan esperado había llegado, y lo recuerdo como si fuese ayer, ese partido amistoso en el cual la gente se

ubico en las tribunas con un solo fin, cantar: ole ole ole ole Chacho Chacho.
Por diversos problemas que escapan del amor ídolo-hinchada o mejor dicho hincha-hinchada tuvimos que verlo partir otra vez. Algunos pensaban que era el fin del Chacho en Central, otros que volvería, otros ni querían pensar, pero en fin todos dejaron caer alguna que otra lágrima para despedirlo mientras lo

llevaban en andas sus compañeros por toda la cancha.
Durante el año 2005 volvió a vestir la casaca del equipo de San Lorenzo de Almagro, pero su fuerte sentimiento no le permitió quedarse. Luchó contra todo y desde acá cada hincha canalla hizo su fuerza y

se logró lo que todos queríamos, lo que algunos habían pensado en el 2004….

El Chacho está entre nosotros y esperemos que por todo el tiempo del mundo.

Por cada momento que nos hizo vivir, por el empeño que puso siempre que vistió nuestra emblemática camiseta, por todos sus esfuerzos dentro y fuera de la cancha, por su preocupación mientras no era parte

de nuestro plantel, por su aguante, sus ganas, su alegría, su picardía, su firmeza, su lucha, por todo esto

y sobre todo por su corazón guerrero es que sos nuestro “MÍSTICO POR EXCELENCIA”.


Gracias por tu Mística
 

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