El Che y el Deporte . 26-06-08
Llevaba en la sangre competir, pese al asma que le descubrieron de
chico.
Hincha de Rosario Central y arquero, no tardó en convertirse en un
fanático del fútbol. Fue un entusiasta jugador de rugby, mostró
virtudes en el golf y hasta se destacó en el ajedrez. "Esto le
gustaba en serio", sintetizó Carlos Ferrer, su amigo y compañero
de viaje.

La relación entre el deporte y
Guevara fue muy estrecha. Casi como un romance incondicional.
Por necesidad, por placer y, sobre
todo, por convicción. Como en sus inocentes dos años , cuando se
descubrió que padecía de asma. O en su adolescencia rebelde, en la
que conseguía todo lo que se proponía. O en la madurez , cuando
utilizó al deporte como herramienta de su andar.

En 1928 nació Ernestito, hijo de
Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna, en Rosario, Santa Fe.
Una familia nómade. Cuenta la
historia. De Misiones a Buenos Aires; de allí a Córdoba; y de
pueblo en
pueblo en la provincia de las
sierras. De padres deportistas, amantes del campo y de la vida en
la naturaleza, se crió en plena actividad de su madre como
nadadora. Ernestito tuvo un ataque gravísimo a los dos años. Era
asmático y el doctor recetó actividad física para el niño. A los
cinco, ya había aprendido a nadar con mucha habilidad y
coordinación. En esa época, la familia Guevara se había instalado
en Alta Gracia,
Córdoba, adonde se habían trasladado
para que su hijo respirara aire fresco y así apañar la enfermedad
que dañaba sus pulmones.
Las historias del Chancho, ya conocido como el Pelado en sus
primeros años de la escuela primaria, con el deporte se suceden
una a otra. Es que el gusto por la práctica de Ernesto era
apasionada. Aprendió a jugar al ajedrez y se desempeñaba como
arquero en los partidos de fútbol de su escuela. El fútbol fue uno
de sus amoríos . Fanático hincha de Rosario Central, a pesar de no
haber ido nunca a verlo. " Cuando descubrió
la existencia de Rosario
Central, un club de la ciudad donde él había nacido, adhirió
fervorosamente a su
divisa. A partir de ese instante le encantó que le preguntaran
'¿De qué cuadro sos?', porque le daba la oportunidad de responder
con cierta altivez: 'De Rosario, de Rosario Central . Yo soy
rosarino'.
No tenía la menor idea sobre esa ciudad ni había visto jamás a su
equipo, pero él era rosarino
y defendía su
identidad...", escribió Hugo Gambini, biógrafo, en su
libro El Che Guevara los inicios de la relación de Ernesto Guevara
con el fútbol.

Ernesto Guevara jugó al rugby desde
los 14 hasta los 23 años. Pero además lo inició como periodista.
Fue el fundador de la revista Tackle
, la tercera especializada en el deporte. Posteriormente el trío
deporte-Guevara-periodismo funcionaría a la perfección. En 1955
consiguió trabajo en Agencia Latina y cubrió los Juegos
Panamericanos de México. Pero ya para esa época el deporte cumplía
otro rol en la vida del emergente Che. En 1951 realizó su primer
viaje importante. Recorrió Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del
Estero, Chaco, Formosa, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza,
San Luis y Córdoba. Eso le valió una aparición en El Gráfico
promocionando la "excelente calidad" del motor de la motocicleta
en la que había
se había montado por más de 4.000
kilómetros. Pero marcó un cambio en la vida deportiva. Ya su
habilidad física le servía para atravesar Sudamérica de punta a
punta . Con un partido de fútbol se hizo amigo de
unos muchachos en Bolivia, con el
básquetbol entabló relaciones con unos militares peruanos; también
navegó por el Río Amazonas. El deporte se había convertido en
supervivencia y había dejado de ser una necesidad lúdica. " El
ajedrez es un educador del raciocinio ", declaró ya como
Comandante.
El repaso de la vida del Che con el deporte es extensa.
Seguramente una opción más para poder descubrir una historia. La
historia . La de Argentina, la de Cuba, la de Latinoamérica y la
del mundo. La diferencia
entre el juego y el deporte son las
reglas. Y para triunfar en el deporte también hay que ser
revolucionario .
