La gran estatua de bronce del guerrillero
fue hecha por Andrés Zerneri
con 75 mil llaves .
14-06-08
Buenos
Aires, 12 de junio. El que muchos llaman “el otro viaje” de
Ernesto Che Guevara comenzó el pasado 27 de mayo en un barrio de
esta capital, cuando una enorme estatua de bronce de casi cuatro
metros de alto y tres toneladas de peso fue llevada desde el
estudio del artista Andrés Zerneri, montada sobre un camión,
paseada por varias calles céntricas de Buenos Aires, hacia el
puerto, donde fue embarcada rumbo a Rosario de Santa Fe, su
destino final.
La monumental obra, que recorrió un largo trayecto por el río para
ser emplazada en
la
ciudad donde nació Guevara, el 14 de junio de 1928, comenzó con el
sueño del escultor y sus seguidores, que convocaron a enviar
llaves desde todos los lugares
del
mundo para fundir y levantar la escultura.
Hubo momentos de fuerte emoción por las calles, entre ellas la
tradicional Corrientes, por donde pasó la figura monumental
inspirada en la famosa fotografía de Alberto Korda, con la boina,
el pelo largo y esa mirada hacia el infinito que está en millones
de casas en el mundo. Acompañaban al escultor varios de los que
habían trabajado sin descanso para cumplir el sueño y se formó una
caravana de automóviles, bicicletas
y
motocicletas que pusieron un color distinto en una tarde gris.
Homenaje multitudinario
La imponente figura está colocada sobre lo que imita una roca,
donde también
pueden
verse algunas llaves que fueron distribuidas en relieve por
Zerneri, como
una
alegoría del significado colectivo que tuvo esta iniciativa.
También se han coleccionado las cartas y anécdotas de las casi 75
mil llaves recibidas y otros objetos de bronce donados, que
llegaron desde miles de lugares del mundo.
En todas las calles por donde pasó en “su otro viaje” el Che,
simbolizado en esa escultura, recibió el homenaje emocionado de
sorprendidos transeúntes, de los trabajadores, muchos de los
cuales se descubrían la cabeza a su paso. Hubo lágrimas, aplausos
y cánticos, y otros salieron a los balcones a vitorearlo y arrojar
papeles y hasta flores. La estatua estuvo un rato frente al
tradicional Obelisco.
“Fue un proyecto de muchos, los que inspiraron la idea, los que
enviaron llaves, los
que
las recogieron, los que trabajaron conmigo y tantos solidarios en
una historia que empezó hace casi dos años. Se eligió reunir
llaves para que todos pudieran sentirse construyendo esta figura
del Che. Lo importante en este caso es el inmenso amor que vimos
en toda la gente que se movilizó para cumplir este sueño, y eso es
evidente.”
En esa construcción colectiva lograron fundir unos 3 mil kilos de
bronce, y Zerneri
tenía
su taller abierto para que todos los que quisieran participar
colaboraran en forma directa. Nadie quería faltar y quedar fuera
de este extraordinario acontecimiento colectivo.
Antes de embarcar en Buenos Aires la estatua de Guevara, hubo un
festival en el que participaron, entre otros, Vicente Feliú y
Jorge Marziali, que transcurrió bajo una ola
de
frío polar.
Este 14 de junio quedará instalada la escultura en la antigua
estación Central de Rosario, donde se levantará además un museo y
otros proyectos. Se espera un homenaje multitudinario en el 80
aniversario de su nacimiento y que lleguen caravanas desde
distintos lugares de Argentina.
Por otra parte, en México, hoy se inaugura a las 18:30 horas una
exposición
fotográfica en homenaje al Che y Antonio Maceo, de Alfredo Luque,
y a las 19 horas será presentado el libro Otra vez, de Ernesto
Guevara de la Serna.
Ambos
actos se efectuarán en la embajada de Cuba .